Tema Central: “La exclusión de la Iglesia, la Inclusión de Cristo”
Texto Bíblico: Gálatas 3:23-29
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión delEspíritu Santo sea con cada uno de ustedes durante este año 2011, y por el resto de sus vidas. AMEN
El viernes, durante las 12 campanadas de la catedral, como es costumbres cada uno de ustedes se comió las uvas del tiempo y con cada uva hicimos nuestras promesas para el nuevo año. Unos prometieron ser amables, ganar la lotería, ganar mucho dinero durante el año, y una de las más populares HACER DIETA.
Todas estas promesas que dijimos a las 12, empezamos a cumplirlas el 1ero durante la mañana pero ya en la noche empezamos a descarrilarnos, o posiblemente duramos hasta fin de mes con nuestras promesas, y ya cuando llega otra vez el fin de año y evaluamos nuestras metas, nos damos cuenta que a lo mejor el 75% ó el 100% de nuestras metas no las cumplimos.
Ahora, todas estas promesas de año nuevo son bien peculiares; cuando evaluamos cada una de ellas, vemos que todas son tan personalistas, y nunca escuchamos unas promesas como: “Voy a ser más fiel a Dios”, “Voy a amar más a mi prójimo”, “Voy a ser más puntual con mi diezmo”, “Voy a pararme más temprano los domingos para llegar a tiempo al servicio”, “Voy a estudiar en Juan de Frías” o “Voy a hacer mis devocionales matutinos”
Como Iglesia que somos, sin darnos cuenta nos excluimos de lo que Dios quiere para nosotros, siempre queremos hacer lo que nos da la gana y no ponemos las cosas que queremos hacer en las manos de Dios. Nos excluimos del Reino de Dios porque creemos que tenemos el deber de hacer algo por nuestra cuenta. Y los judaizantes pensaban de esta manera; ellos creían que por medio de la ley (obras del hombre) recibimos las bendiciones de Dios y el Apóstol Pablo, con un sencillo pero contundente discurso, muestra todo lo contrario.
Y nos enseña cómo nos excluimos del reino de Dios por el simple hecho que no tenemos FE en Dios, y es por eso que no es coincidencia que empecemos este año 2011 hablando en cuanto a esto, porque ya se acerca la manifestación de Dios a la humanidad. Y es por eso que nuestro texto nos habla de dos cosas bien particulares: La Ley y la Fe, lo que es la exclusión y la inclusión, lo que es las promesas incumplidas y la promesa cumplida.
Ahora vamos a definir un poco ¡Qué es la ley y su uso!, La ley, simplemente son los parámetros que Dios nos a puesto en este mundo para vivir una vida agradable a él, y su uso es mostrar lo que somos, frenar nuestras vidas, y conducirnos al buen camino… Ahora las obras de la ley no nos pueden dar el perdón, la vida y la salvación y aquel que quiera vivir bajo los preceptos de la ley tiene que estar claro de tres cosas:
La ley no nos puede dar vida, solamente nos muestra el camino estrecho que debemos seguir y nos dicta los parámetros que debemos de llevar a lo largo del camino para no caernos, tal cual como lo haría el Asamblea Nacional, el ente encargado de velar por las leyes de un país y que se cumplan, y mientras vivimos aferrados a la ley pensando cómo vamos a cumplir las leyes, dónde vamos a cumplir las leyes, y porqué vamos a cumplir las leyes. Los años van pasando y cada vez nos vamos, por así decirlo, endeudándonos con la ley, ya que ella nos dice que debemos cumplir ciertos requisitos para obtener la vida eterna, que debemos de hacer cada una de las cosas que nos dice y así podremos ser salvos… Así que cualquiera de ustedes que quiera vivir bajo la ley recuerde esta primera cosa La ley de Dios nos muestra cómo vivir, pero no nos puede ofrecer la vida, aunque trates por todos los medios de obtenerla JAMAS lo lograrás.
Lo segundo que deben de estar claros es que La ley nos condena a todos como pecadores. La ley como ya hemos dicho nos muestra la vida que deberíamos vivir, y también nos muestra que somos unos viles y crueles pecadores así como hablábamos el 24 de diciembre con el cuento de navidad de Charles Dickens, así como mostraron esos espíritus la vida que llevaba, así la ley de Dios nos muestra nuestra condición actual de pecadores condenamos para toda la eternidad… Esto en vez de darnos esperanza en la salvación lo que hace es torturar nuestras vidas, porque nada de lo que hagamos va a ser suficiente para la salvación… A mi me pasa que mientras más quiero agradar a Dios con mis obras, mas cuenta me doy que no merezco ni siquiera estar aquí de pie predicando su palabra. La ley es el espejo en el cual se refleja nuestra condición humana, y es por eso que la ley nos esclaviza. Lutero experimentó esta esclavitud; él sentía que nada de las obras que hacia le acercaban a Dios, y esto es lo que pasa con muchos de esos llamados “ATEOS” que simplemente tienen miedo de no poder cumplir los estándares que la ley de Dios nos exige para ser salvos, porque son muy altos… Jesús dijo el que odia a su hermano o le dice necio a su hermano es un asesino, el que mira a otra persona con deseo en su corazón ya ha adulterado. Son tan altos los estándares de la ley, que jamás podremos cumplirlos y es por eso que es más fácil para algunas personas no creer en Dios.
Tan sencillo porque nos segamos y pensamos que la ley nos puede dar todo y la tercera cosa en la que debemos estar claros es que La ley no nos promete salvación, pero somos tan tercos, tan estúpidos que no podemos aceptar que con el simple hecho de tener fe en Cristo somos salvos y lo tenemos TODO… Muchas veces en la vida somos como los judaizantes que pensamos en que “Si hago lo mejor que pueda así tendré mi espacio más cerca del trono de Dios”…
Y ahora yo me pregunto… Si el hombre es capaz de obtener la Salvación o ser partícipe junto con Dios de su salvación como dicen muchas denominaciones, ¿Por qué vino Cristo a este mundo?, ¿Por qué necesitaba morir? No tiene sentido un sacrificio tan radical y total como el que Dios hizo, ya que yo puedo decidir si soy salvo, y puedo obrar para tenerla.
Lo cierto es que la promesa de las bendiciones de Dios se ha dado a los pecadores que han confiado en él, que han confiado en Cristo y se han revestido de su justicia, su paz y su perdón. “La ley no produce las bendiciones de Dios, sino que fue dada para cuidarnos hasta llegar a la madurez en nuestras vidas cristianas”
Y esa madurez la hemos obtenido gracias a la Fe, la fe que Dios produce en nosotros sus hijos amados por medio del Santo Espíritu de Dios que obtuvimos en nuestro bautismo, es por eso que nuestras confesiones luteranas rezan que…”Para conseguir la fe, Dios ha instituido el oficio de la predicación, es decir, ha dado el evangelio y los sacramentos. Por medio de éstos, como por instrumentos (elementos externos), él otorga el Espíritu Santo, quien obra la fe, donde y cuando le place, en quienes oyen el evangelio”(Libro Concordia C.A Art V, 29.1-2)
Y es por ese Evangelio que la gracia de Dios es manifestada a cada uno de nosotros, no sabemos como y porque Dios lo hace, pero solo sabemos que así es como Dios lo ha querido. Él ha querido regalarnos su gracia por puro amor, él nos ha querido regalar la vida porque nos ama en gran manera y es por eso que Jesucristo pagó la deuda que debíamos a la ley con su preciosísima sangre… Y cumplió la ley para que no quedara duda de que él nos Incluye en el reino del Padre.
Por eso ahora como hijos de Dios, hijos de la promesa, ya no importa la raza, el sexo, el color que tengamos, ya que hemos recibido el mismo espíritu en el Bautismo el cual nos hace a todos iguales ante los ojos de Dios; la redención, el perdón, la salvación se nos es dada a todos por igual…Ya la ley no nos puede condenar porque la Fe en Cristo Jesús nos ha hecho justos y hemos sido perdonados de todos nuestros pecados que nos condenaban…. Somos libres, gracias al evangelio, ahora nuestra mente que esta cautiva por la santa palabra de Dios desea permanecer eneél camino que Cristo nos ha puesto y seguir adelante con él y con el Santo Espíritu como compañeros de viaje…
Ahora todas las promesas y bendiciones son reveladas en la persona de Cristo Jesús, no tenemos que buscar más por ahí, ya no tenemos que tratar de buscar respuestas donde no las hay, porque Cristo nos da todo lo que necesitamos. En Cristo tenemos todo lo que nos hace falta….
Ya la Iglesia exclusiva que éramos y que todavía somos, la iglesia que simplemente excluye a la gente por ser como son, porque no me agrada como me miró, o porque no se esfuerza lo suficiente para ser como yo, está cambiando. Cristo la está cambiando. Cristo nos está revistiendo con su Paz, su amor su compasión, para que el día de mañana no diga la gente, en esta iglesia me excluyeron, en esta iglesia no se siente el amor de Dios…
Es cierto que en 2010 pasamos por muchas dificultades, y una gran apatía como Iglesia y cuerpo de Cristo, pero nuestra meta, nuestro propósito para este año, debe ser cambiar nuestra actitud a las cosas de Dios y permitir que sea la fe en Cristo que motive nuestras vidas y nuestras acciones.
Tema Central: “La exclusión de la Iglesia, la Inclusión de Cristo”
Texto Bíblico: Gálatas 3:23-29
Cristo vino al mundo a incluir a más gente a su reino. No nos auto excluyamos del reino. Seamos esas luces, este año, que lleven el evangelio que se nos reveló en la persona de Cristo, el verbo encarnado, el gran salvador. Recuerden que la ley es una maestra para saber como vivir, pero no nos ofrece la vida como lo hace Dios en su gracia gratuita.
Confía en Dios, confía en su gracia, y veras como Dios con el preciosísimo cuerpo y sangre de Cristo fortalecerá tu fe hasta la vida eterna. Por lo siglos de los Siglos. Amen.
Que el Dios de gracia continúe bendiciéndolos con su amor diariamente, y que el evangelio de pureza y bondad sea nuestra guía a lo largo de nuestra vida. Amen
Y que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento humano sea con cada uno de ustedes que están en Cristo Jesús nuestro Señor y Salvador. Amen
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Texto Bíblico: Gálatas 3:23-29
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión delEspíritu Santo sea con cada uno de ustedes durante este año 2011, y por el resto de sus vidas. AMEN
El viernes, durante las 12 campanadas de la catedral, como es costumbres cada uno de ustedes se comió las uvas del tiempo y con cada uva hicimos nuestras promesas para el nuevo año. Unos prometieron ser amables, ganar la lotería, ganar mucho dinero durante el año, y una de las más populares HACER DIETA.
Todas estas promesas que dijimos a las 12, empezamos a cumplirlas el 1ero durante la mañana pero ya en la noche empezamos a descarrilarnos, o posiblemente duramos hasta fin de mes con nuestras promesas, y ya cuando llega otra vez el fin de año y evaluamos nuestras metas, nos damos cuenta que a lo mejor el 75% ó el 100% de nuestras metas no las cumplimos.
Ahora, todas estas promesas de año nuevo son bien peculiares; cuando evaluamos cada una de ellas, vemos que todas son tan personalistas, y nunca escuchamos unas promesas como: “Voy a ser más fiel a Dios”, “Voy a amar más a mi prójimo”, “Voy a ser más puntual con mi diezmo”, “Voy a pararme más temprano los domingos para llegar a tiempo al servicio”, “Voy a estudiar en Juan de Frías” o “Voy a hacer mis devocionales matutinos”
Como Iglesia que somos, sin darnos cuenta nos excluimos de lo que Dios quiere para nosotros, siempre queremos hacer lo que nos da la gana y no ponemos las cosas que queremos hacer en las manos de Dios. Nos excluimos del Reino de Dios porque creemos que tenemos el deber de hacer algo por nuestra cuenta. Y los judaizantes pensaban de esta manera; ellos creían que por medio de la ley (obras del hombre) recibimos las bendiciones de Dios y el Apóstol Pablo, con un sencillo pero contundente discurso, muestra todo lo contrario.
Y nos enseña cómo nos excluimos del reino de Dios por el simple hecho que no tenemos FE en Dios, y es por eso que no es coincidencia que empecemos este año 2011 hablando en cuanto a esto, porque ya se acerca la manifestación de Dios a la humanidad. Y es por eso que nuestro texto nos habla de dos cosas bien particulares: La Ley y la Fe, lo que es la exclusión y la inclusión, lo que es las promesas incumplidas y la promesa cumplida.
Ahora vamos a definir un poco ¡Qué es la ley y su uso!, La ley, simplemente son los parámetros que Dios nos a puesto en este mundo para vivir una vida agradable a él, y su uso es mostrar lo que somos, frenar nuestras vidas, y conducirnos al buen camino… Ahora las obras de la ley no nos pueden dar el perdón, la vida y la salvación y aquel que quiera vivir bajo los preceptos de la ley tiene que estar claro de tres cosas:
La ley no nos puede dar vida, solamente nos muestra el camino estrecho que debemos seguir y nos dicta los parámetros que debemos de llevar a lo largo del camino para no caernos, tal cual como lo haría el Asamblea Nacional, el ente encargado de velar por las leyes de un país y que se cumplan, y mientras vivimos aferrados a la ley pensando cómo vamos a cumplir las leyes, dónde vamos a cumplir las leyes, y porqué vamos a cumplir las leyes. Los años van pasando y cada vez nos vamos, por así decirlo, endeudándonos con la ley, ya que ella nos dice que debemos cumplir ciertos requisitos para obtener la vida eterna, que debemos de hacer cada una de las cosas que nos dice y así podremos ser salvos… Así que cualquiera de ustedes que quiera vivir bajo la ley recuerde esta primera cosa La ley de Dios nos muestra cómo vivir, pero no nos puede ofrecer la vida, aunque trates por todos los medios de obtenerla JAMAS lo lograrás.
Lo segundo que deben de estar claros es que La ley nos condena a todos como pecadores. La ley como ya hemos dicho nos muestra la vida que deberíamos vivir, y también nos muestra que somos unos viles y crueles pecadores así como hablábamos el 24 de diciembre con el cuento de navidad de Charles Dickens, así como mostraron esos espíritus la vida que llevaba, así la ley de Dios nos muestra nuestra condición actual de pecadores condenamos para toda la eternidad… Esto en vez de darnos esperanza en la salvación lo que hace es torturar nuestras vidas, porque nada de lo que hagamos va a ser suficiente para la salvación… A mi me pasa que mientras más quiero agradar a Dios con mis obras, mas cuenta me doy que no merezco ni siquiera estar aquí de pie predicando su palabra. La ley es el espejo en el cual se refleja nuestra condición humana, y es por eso que la ley nos esclaviza. Lutero experimentó esta esclavitud; él sentía que nada de las obras que hacia le acercaban a Dios, y esto es lo que pasa con muchos de esos llamados “ATEOS” que simplemente tienen miedo de no poder cumplir los estándares que la ley de Dios nos exige para ser salvos, porque son muy altos… Jesús dijo el que odia a su hermano o le dice necio a su hermano es un asesino, el que mira a otra persona con deseo en su corazón ya ha adulterado. Son tan altos los estándares de la ley, que jamás podremos cumplirlos y es por eso que es más fácil para algunas personas no creer en Dios.
Tan sencillo porque nos segamos y pensamos que la ley nos puede dar todo y la tercera cosa en la que debemos estar claros es que La ley no nos promete salvación, pero somos tan tercos, tan estúpidos que no podemos aceptar que con el simple hecho de tener fe en Cristo somos salvos y lo tenemos TODO… Muchas veces en la vida somos como los judaizantes que pensamos en que “Si hago lo mejor que pueda así tendré mi espacio más cerca del trono de Dios”…
Y ahora yo me pregunto… Si el hombre es capaz de obtener la Salvación o ser partícipe junto con Dios de su salvación como dicen muchas denominaciones, ¿Por qué vino Cristo a este mundo?, ¿Por qué necesitaba morir? No tiene sentido un sacrificio tan radical y total como el que Dios hizo, ya que yo puedo decidir si soy salvo, y puedo obrar para tenerla.
Lo cierto es que la promesa de las bendiciones de Dios se ha dado a los pecadores que han confiado en él, que han confiado en Cristo y se han revestido de su justicia, su paz y su perdón. “La ley no produce las bendiciones de Dios, sino que fue dada para cuidarnos hasta llegar a la madurez en nuestras vidas cristianas”
Y esa madurez la hemos obtenido gracias a la Fe, la fe que Dios produce en nosotros sus hijos amados por medio del Santo Espíritu de Dios que obtuvimos en nuestro bautismo, es por eso que nuestras confesiones luteranas rezan que…”Para conseguir la fe, Dios ha instituido el oficio de la predicación, es decir, ha dado el evangelio y los sacramentos. Por medio de éstos, como por instrumentos (elementos externos), él otorga el Espíritu Santo, quien obra la fe, donde y cuando le place, en quienes oyen el evangelio”(Libro Concordia C.A Art V, 29.1-2)
Y es por ese Evangelio que la gracia de Dios es manifestada a cada uno de nosotros, no sabemos como y porque Dios lo hace, pero solo sabemos que así es como Dios lo ha querido. Él ha querido regalarnos su gracia por puro amor, él nos ha querido regalar la vida porque nos ama en gran manera y es por eso que Jesucristo pagó la deuda que debíamos a la ley con su preciosísima sangre… Y cumplió la ley para que no quedara duda de que él nos Incluye en el reino del Padre.
Por eso ahora como hijos de Dios, hijos de la promesa, ya no importa la raza, el sexo, el color que tengamos, ya que hemos recibido el mismo espíritu en el Bautismo el cual nos hace a todos iguales ante los ojos de Dios; la redención, el perdón, la salvación se nos es dada a todos por igual…Ya la ley no nos puede condenar porque la Fe en Cristo Jesús nos ha hecho justos y hemos sido perdonados de todos nuestros pecados que nos condenaban…. Somos libres, gracias al evangelio, ahora nuestra mente que esta cautiva por la santa palabra de Dios desea permanecer eneél camino que Cristo nos ha puesto y seguir adelante con él y con el Santo Espíritu como compañeros de viaje…
Ahora todas las promesas y bendiciones son reveladas en la persona de Cristo Jesús, no tenemos que buscar más por ahí, ya no tenemos que tratar de buscar respuestas donde no las hay, porque Cristo nos da todo lo que necesitamos. En Cristo tenemos todo lo que nos hace falta….
Ya la Iglesia exclusiva que éramos y que todavía somos, la iglesia que simplemente excluye a la gente por ser como son, porque no me agrada como me miró, o porque no se esfuerza lo suficiente para ser como yo, está cambiando. Cristo la está cambiando. Cristo nos está revistiendo con su Paz, su amor su compasión, para que el día de mañana no diga la gente, en esta iglesia me excluyeron, en esta iglesia no se siente el amor de Dios…
Es cierto que en 2010 pasamos por muchas dificultades, y una gran apatía como Iglesia y cuerpo de Cristo, pero nuestra meta, nuestro propósito para este año, debe ser cambiar nuestra actitud a las cosas de Dios y permitir que sea la fe en Cristo que motive nuestras vidas y nuestras acciones.
Tema Central: “La exclusión de la Iglesia, la Inclusión de Cristo”
Texto Bíblico: Gálatas 3:23-29
Cristo vino al mundo a incluir a más gente a su reino. No nos auto excluyamos del reino. Seamos esas luces, este año, que lleven el evangelio que se nos reveló en la persona de Cristo, el verbo encarnado, el gran salvador. Recuerden que la ley es una maestra para saber como vivir, pero no nos ofrece la vida como lo hace Dios en su gracia gratuita.
Confía en Dios, confía en su gracia, y veras como Dios con el preciosísimo cuerpo y sangre de Cristo fortalecerá tu fe hasta la vida eterna. Por lo siglos de los Siglos. Amen.
Que el Dios de gracia continúe bendiciéndolos con su amor diariamente, y que el evangelio de pureza y bondad sea nuestra guía a lo largo de nuestra vida. Amen
Y que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento humano sea con cada uno de ustedes que están en Cristo Jesús nuestro Señor y Salvador. Amen
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