domingo 19 de julio de 2009

Verbena en Yaritagua

Verbena realizada en la Misión Nueva Vida con la finalidad de recaudar fondos para los jóvenes que van al Encuentro Nacional y también para colaborar con la operación de un amigo que asiste a la misión. Pero la idea principal es evangelizar a la comunidad y hacerles notar que la misión es un lugar para todos. Hubieron juegos, repartición de folletos y actos. Agradecemos a los hermanos Sandra López, Francisco Mania, Carmen Parada, José Mania, Milexa Sánchez, Niurka, Pator Miguelángel y a todas las demás personas que colaboraron para este evento.

"El Puente (en español)"

Historia de un hombre que tiene que escoger entre la vida de su hijo y la de cientos de personas dentro de un tren. Basada en la película "Most" que representa el amor de Dios por nosotros.

Predicación del 19.07.09. - Vicario Isaac Machado

Texto Bíblico: Mateo 5:20-26
Tema Central: “El Evangelio Destruye el Odio y nos Reconocilia con Dios y el Prójimo”

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo, sea con todos ustedes. AMEN
Existió una vez un gran emperador Chino, y se cuenta que una vez le llegaron con la noticia de que en una provincia de su imperio había una insurrección. Él decidido a destruir este levantamiento en su contra… sacó lo mejor que tenía de su ejército y les dijo a todos sus jefes militares… "Siganme. Pronto destruiré a todos mis enemigos… Ya ustedes van a ver… No va a quedar ni uno”….

Cuando llegó a esta provincia… el emperador empezó a tratar tan bien a todos sus emenigos…Los escuchó, llegó a un acuerdo diplomático con ellos… Y ellos por gratitud a tan amable hombre… se sometieron a él nuevamente, todos los que se habian sublevado…
Uno de sus soldados se acercó y le dijo…. "Señor, usted movilizó a toda la tropa y nosotros creiamos que iba a matar a cada uno de sus enemigos… a cada uno de los que le habían traicionado"…
Entonces el emperador con una gran sonrisa le dice: "Yo prometí destruir a todos mis enemigos… Pero... ¿Ustedes ven a mi alrededor a algún enemigo?... Todos los que están aquí son mis amigos… ¿Por que tengo yo que destruir a mis amigos?"

Al igual que este emperador destruyó el odio de sus adversarios y lo trasformó en amor puro…asíihace Cristo Jesús, el emperador de nuestras vidas, con su evangelio… destruye ese odio, ese rencor, esa ira a nuestro prójimo que nos aleja del Padre y la transforma en Paz, gozo, amor y alegría… para así reconciliarnos con Dios y con el prójimo.
Pero muchas veces… No velamos por el bien de ellos… sino que tratamos de destruirlos. Nos llenamos de tanta ira hacia ellos que nos olvidamos del mandato de Dios…Y de igual manera eran los fariseos ellos adoptaban el mandamiento NO MATARAS, como NO GOLPEAR A ALGUIEN CON LA MANO HASTA LA MUERTE. A esto ellos limitaban el mandamiento… de esta manera consiguieron una buena excusa para decir que no eran culpables si mandaban a matar a otra persona, ya que no lo estaban realizando con sus propias manos. Cuando entregaron a Jesús ante Pilatos lo hicieron para no ensuciarse ellos, ya que venía el día de reposo… Querían permanecer tan santos que mandaron a matar y hasta obligaron a que Pilatos lo sentenciara a muerte sin que él hubiese conseguido culpa alguna en Cristo. ¡Que clase de santidad tan buena nos estaban mostrando los fariseos! Pueden permanecer santos y puros mientras no sea con sus propias manos las que maten aunque en su corazón rebosa el odio, ira y envidia, de ansias secretas por matar y destruir no solo con hechos sino con palabras. Y muchas veces en nuestras vidas actuamos así… Nos ponemos una máscara de falsedad para tratar a nuestro prójimo y en nuestro interior deseamos que se muera… que le pase algo por el camino para no tener que verlo más. Por lo visto este mandamiento era de mucha carga para ellos y decidieron darle otra interpretación distinta… Ellos alegaban que no era un mandamiento y que se podía practicar de cualquier forma que quisiéramos… Esta es una forma de cerrarle la boca a Cristo, nos ensañamos en contra de su palabra y hacemos que el significado de la palabra de Dios dependa de mi propia voluntad… Imagínense y eso fuera así… que todo dependa de nuestra voluntad… Qué mundo tan caótico tendríamos…
Un mundo en el cual, no tendríamos que reconocer que hemos ofendido a otros, sino un mundo en el cual nos creemos mejor que los demás… Y con nuestras caras bien lavadas nos presentaríamos delante de Dios… de esta manera… Esta es la forma mas vil de engañar a otras personas… pero no a Dios. Él conoce los corazones de cada uno de nosotros… El hermano que de corazón odia al prójimo y oculta rencor contra otro, y sin embargo, adopta la apariencia de ser el mejor cristiano y como dice nuestro texto va al altar de Dios a ofrecer su sacrificio… lo ofrece para su condenación por que no ha solucionado su problema… Mis hermanos,nosotros como seres humanos dejamos que el odio y el rencor domine nuestras vidas… Dejamos que cosas estúpidas como “MI HERMANO HOY NO ME SALUDO COMO LO HACE SIEMPRE” nos aparten de Dios… nos aparte de esa comunión con Cristo… Dejamos que cosas tan pequeñas se conviertan en cosas tan grandes que no sabemos como manejar la situación con nuestro hermano… Muchas veces nos cuesta humillarnos ante nuestro hermano e ir y pedirle perdón por lo que le hemos hecho, endurecemos tanto nuestros corazones que la ira, el odio y envidia nos parecen muy buenos sentimientos y nos negamos a admitir que son producto del pecado… Esto trae como resultado que le demos una bofetada a Dios con su palabra y lo llamemos mentiroso…. ¿Mis hermanos como tenemos hoy día cada uno de nuestros corazones?.... ¿Corazones arrepentidos, humillados ante Dios? ¿Corazones limpios de ira y rencor? ¿O corazones duros, y llenos de ira, de rencor, de odio hacia otros?... ¿Cómo nos presentamos ante la presencia del Dios altísimo? ¿Cómo invocamos a nuestro Dios?... ¿Cómo alabamos a nuestro Dios? ¿Con odio, rencor, ira… o con amor y plena entrega?
¿Será que somos tan orgullosos para no aceptar cuando un hermano ha reconocido su falta?, ¿Será que a cada uno de nosotros nos cuesta perdonar?... Cristo nos enseña que aquella persona ofendida tiene que estar dispuesta a perdonar y olvidar… Así es la naturaleza del Perdón, PERDÓN Y OLVIDO… Pero la naturaleza del perdón para nosotros es “Te perdono pero…” un perdón a medias, condicionado…. Imaginémonos a Cristo perdonándonos a medias… A Cristo diciendo: Bueno, los creamos y los perdonamos pero no olvidamos que nos desobedecieron, por lo tanto la tienen aquí anotada… Que desesperación para nosotros…,La salvación no hubiese sido completada…,Y las palabras CONSUMADO ES, nunca las hubiésemos escuchado.

Cristo es aquel que nos dice que todo aquel que considere que la ira y el enojo mal intencionadas como una virtud… entonces estos ya tienen su sentencia dictada…

Pero mis hermanos, si confesamos a Dios nuestros pecados, nuestras faltas, si nos humillamos ante Dios implorando que venga su perdón, podremos dichosos y confiados acercarnos delante de la presencia de Dios como sacrificios vivos a Él… Y podremos estar en perfecta comunión ya que el Evangelio de Cristo nos ha reconciliado con Dios y con el prójimo, ya el odio, la ira, y el rencor han quedado atrás, ya Dios nos ha perdonado… Por tanto, conservemos cuidadosamente el amor y la Paz Cristiana con todos nuestros hermanos y así el Evangelio de amor y paz nos unirá con Dios y el prójimo

Cuando….por medio de él… Ayudamos y velamos por nuestro prójimo… Lo queremos y amamos de tal manera que vivimos para él… Vivimos para el bien del prójimo… Hacemos caso a cabalidad el mandamiento ama a tu prójimo como a ti mismo… Los tratamos como quisiéramos que nos traten… ya que Cristo habita en nuestros corazones.... ya ese odio e ira hacia el prójimo se ha transformado en un Amor Incondicional, en un amor cristiano, en un amor que busca lo bueno y sano para lo demás… Como el amor de una madre para su hijo… Así es el amor que Cristo nos ayuda a tenerle a nuestro prójimo.
Un amor tan grande que nos permite reconocer que hemos ofendido a otros con nuestra actitud de superioridad y egoísmo y permite que entablemos una relación más amena y tranquila…Siguiendo siempre el ejemplo que Cristo nos da… Ese ejemplo que colgado en una cruz pudo perdonar a todos aquellos que lo crucificaron y también murió para que ellos también recibieran la vida eterna.
Eso es un ejemplo de humildad la que Cristo nos da… Sigámoslo… Y mostrémosles al mundo que pese a todo lo malo que nos puedan hacer, Cristo esta ahí… Tomando el control de nuestras vidas y nos ha guiado por la senda correcta…

Jesucristo fue aquel que le dijo al Padre: "Perdónalos porque no saben lo que hacen"… Aunque nuestro Padre esté enojado con nosotros por ser desobedientes a Él… tenemos el consuelo de que Por Cristo y su Amor Él nos perdona todo… Por Cristo y su Justicia ahora todos estamos en comunión con Dios y con los unos a los otros.

Ahora si mis hermanos, podremos acércarnos de buena manera… limpia y revestida con la sangre del cordero al altar de Dios… y compartir con todos nuestros hermanos las bendiciones que Dios nos da… Ahora podemos estar delante de la presencia del Dios altísimo sin ningún miedo a que rechazará nuestras ofrendas…
Si antes no estábamos preparados para acercarnos ante Dios…Cristo es aquel que por medio de su sacrificio… que por medio de su sangre… nos ha reconciliado primeramente con Dios y luego con el prójimo para amarlos a cada uno de ellos… Mientras estemos vivos, estamos en el camino al trono del juicio de Dios, por tanto perdonémonos los unos a los otros como Dios nos ha perdonado y dejemos las peleas, los pleitos y las envidias sin sentido. Y veremos como Dios nos bendecirá en gran manera a aquellos que viven en amor…. en Amor Cristiano, en amor fraternal, en ese amor que viene del Evangelio el cual destruye el odio y nos reconcilia de nuevo con Dios y con el Prójimo

Que nuestro Dios de misericordia y amor para con nosotros sea siempre con todos ustedes mis hermanos que están en Cristo Jesús. AMEN

Actividades de la Misión Nueva Vida durante el año 2009

Clases Lunes (Sandra López y Francisco Mania)
- Niños 5:30 p.m. (28 niños) . Referente al Tema del Domingo
- Jóvenes 6:30 p.m. (22 jóvenes) - Estudios de 1Samuel
- Catecismo Menor (3 personas)

Miércoles de 7:00 p.m a 8:00 p..m. (Vicarios, Carmen Parada y José Mania)
- Oraciones en diferentes casas.
- Clases en el Jaguey a las 3:00 p.m.

Jueves
- Oración a las 8:00 p.m.

Viernes (Vicarios)
Clases de Música:
- Niños a las 4 p.m.
- Jóvenes a las 5:30 p.m.

Sábados (Sandra López)
- Cada 15 días clases de Catecismo (5 personas) a las 9:00 a.m.
- Clases en Sabanita a las 10:30 a.m. (20 niños)

Domingo (Pastor Miguelángel)
- Se realiza 1 Servicio Menor y 1 Servicio Mayor

Actividades realizadas
- Concierto con los jóvenes el 24 de Junio
- Visita al Ancianato el 27 de Junio
- Dos (2) veces al mes traslado a la Iglesia El Paraíso los Domingos

Informe del 2do. Trimestre de la Comisión de Evangelismo

Comisión integrada por las hermanas Carmen Parada, Laura Restrepo y Sandra López.

La Hna. Laura Restrepo está trabajando en la Escuela Heman Garmendia, del sector La Campiña.

Célula de Evangelismo en casa de la Hna. Lisbet Arévalo; se reunen alrededor de 20 personas los días Miércoles cada 15 días, a cargo del Pastor Miguelángel y los Vicarios Isaac y Angel Eliezer.

Célula de Evangelismo en casa de la Hna. Aura Guarapo los Jueves cada 15 días con el Pastor Miguelángel.

Se está llevando la palabra a un grupo de Niños en el Sector El Jaguey a alrededor de 25 niños a cargo de la Hna. Carmen Parada todos los Miércoles.
Se están haciendo visitas en las casas del Sector de Pilco Mayo los días Miércoles cada 15 días para llevar la palabra de Dios junto con los Vicarios.
Se comenzó a trabajar con otro grupo de niños en el Sector Sabanita 4 a cargo de la Hna. Sandra López y también se lleva la palabra cada 15 días en este mismo sector.

Se está dando clases de Catecismo Menor, cada 15 días, en la Misión Nueva Vida a un grupo de 6 personas para la Confirmación.

Una vez al mes se dicta clases en la Iglesia Cristo es Amor sobre "Dios me llamó a ser Maestro".

Se realizó una visita al Ancianato con los hermanos Laura restrepo, Isaac Machado, Sandra López, jóvenes y niños de la Misión Nueva Vida y El Paraíso.
Y para finalizar las actividades de este segundo trimestre, se realizó un Concierto Cristiano en la Iglesia El Paraiso, como iglesia anfitriona, y la participación de la Iglesia Cristo es Amor y la Misión Nueva Vida. A dicho evento asistieron amigos, familiares asi como personas de la comunidad La Campiña.

A continuación les dejo unas fotografías de la visita al Ancianato

sábado 18 de julio de 2009

Devocional del 15/07/09 - Vic. Angel Eliezer Mendoza

Texto Bíblico: Romanos: 5: 20-21
Tema: Cristo con su perdón y Amor supera nuestras cicatrices

Un niño decidió ir a nadar a una vieja laguna que estaba detrás de su casa; ansioso por darse un chapuzón, salió por la puerta trasera dejando por el camino zapatos, medias, camisa. Salto al agua sin darse cuenta que mientras nadaba hacia el centro de la laguna había un lagarto.

Por la ventana, la madre del niño estaba mirando y vió que los dos se iban acercando cada vez más y el niño no se daba cuenta. Con terror, la madre corrió hacia el agua, gritándole a su hijo tan fuerte como podía. Al escuchar su voz, el niño se asustó y giró para nadar hacia su madre, pero justo en el momento en que llegó con su madre el lagarto lo alcanzó.

La madre tomó fuertemente al niño por los brazos en el mismo momento que el lagarto lo apresaba por las piernas. Ambos empezaron a tirar como si el niño fuera una cuerda. El lagarto era mucho más fuerte que la madre, pero ella era más apasionada y no lo iba dejar ir. Un campesino conducía su camioneta por allí y escuchó los gritos, corrió deprisa, apuntó con su rifle al lagarto y lo mató.

De forma maravillosa, después de varias semanas el niño en el hospital, sobrevivió. Sus piernas tenían muchas cicatrices por el ataque del lagarto. Y en sus brazos tenía profundos rasguños producto de su madre, donde había clavado sus uñas, en su esfuerzo por agarrar al hijo que tanto amaba. El reportero que entrevistó al niño después del trauma, le preguntó si podría enseñar sus cicatrices. El niño se levantó el pantalón y las enseñó. Pero él con gran orgullo le dijo al reportero: "Pero vea mis brazos". Tengo grandes cicatrices en mis brazos también, y las tengo porque mi mamá no me soltó.

Queridos hermanos podemos identificarnos con este niño. También nosotros tenemos cicatrices en las piernas. No de un lagarto, u otro animal parecido:
1) Cicatrices que nos han dejado
2) Cicatrices que hemos dejado a otros
Cicatrices que nos han dejado: pueden ser personas que nos hicieron mucho daño de los cuales no queremos ni verlos; que cuando lo recuerdo me produce tanta incomodidad, tal vez sea la cicatriz de padre y madre, en donde, cuando más lo necesitabamos nunca estuvieron allí, o quizás, uno de nosotros no haya tenido un padre o una madre a su lado, o de un ser querido a quien extraño mucho y no puedo ver porque no esta aquí y me hace mucha falta.

Cicatrices que hemos dejado a otros: puede ser que hayamos hecho mucho daño a mi esposa o esposo; o la cicatriz de mis hijos, en donde me siento mal por la forma en como lo crié en algunas cosas pensando que hacía un bien; en donde hoy en día me siento mal por causa de ello. Que no he amado a mis padres como Dios ha querido; o la cicatriz de un pecado que cometí, del cual cuando lo recuerdo me hace sentir mal y quisiera no haberlo hecho.

Queridos hermanos estas y muchas de las cicatrices en nuestra pierna son producto del pecado ¡Cicatrices que nos han dejado, o las que hayamos hecho a otros, son producto de nuestro pecado! de la desobediencia del ser humano!. Tontamente nos metimos a la laguna de la vida, y muchas veces lo hicimos sin tener en cuanta a Dios. No dándonos cuenta de que en la laguna estaba Satanás, el lagarto, pronto a devorarnos y dañarnos con nuestro pasado, recordándonos lo mal que criamos a nuestros hijos, recordándonos aquellos que nos hicieron mal, o aquellos que nunca estuvieron allí cuando mas lo necesitamos con el fin de que los despreciemos; recordándonos que Dios no nos va a perdonar el mal que hemos hecho, o el pecado que hemos cometido a fin de devorarnos completamente y apartarnos de Dios.

Pero alégrate querido hermano, ya que el niño no solo tenia cicatrices en la pierna, sino que también tenia cicatrices en sus manos, y eran mucho mas profundas que la de las piernas. ¿sabes porque? porque Cristo en esos momentos tan difíciles de tu vida, estaba allí sosteniéndote, aun sabiendo nuestra condición de pecador !no nos soltó! se agarró apasionadamente a su cruz, y soportó un sufrimiento mayor, para hoy en día dejarte las cicatrices de su perdón y amor, porque aun cuando abundó el pecado, Dios se mostró mas bondadoso, para justicia nuestra por Jesucristo.

Dios en el tiempo aceptable te ha ido, y en el Día de salvación te ha socorrido, Cristo fue aquel que vino no solo para perdonarte el daño que has hecho a otros, sino que también con su perdón y amor te capacita para perdonar y amar verdaderamente a aquellos que te han hecho daño. El es aquel que está allí para sostenernos fuertemente con su palabra en esos momentos tan difíciles de tu vida, en donde muchas veces te sientes desmayar y no crees poder continuar, Cristo es aquel que te da fortaleza para continuar en la laguna de la vida (Fil 4:13) , pero ahora no solo, sino bajo la dirección de su Espíritu Santo. El te agarra fuertemente, en tu hogar, con tu familia, fuera de ella, en el trabajo. Recordándote su perdón y amor a fin de que puedas dar a otros tal cual como el lo ha hecho Él contigo.

Recordemos pues, que si tenemos cicatrices de amor en nuestros brazos, es un gusto sentirnos agradecidos, porque en eso momentos difíciles Cristo no nos ha soltado y nos mantiene hasta su segunda venida. Amén

jueves 16 de julio de 2009

CPTL - Mensajes semanales

"Identidad equivocada"

TEXTO:
Marcos 6:14-16 El rey Herodes se enteró de esto, pues el nombre de Jesús se había hecho famoso. Algunos decían: "Juan el Bautista ha resucitado, y por eso tiene poder para realizar milagros." Otros decían: "Es Elías." Otros, en fin, afirmaban: "Es un profeta, como los de antes." Pero cuando Herodes oyó esto, exclamó: "¡Juan, al que yo mandé que le cortaran la cabeza, ha resucitado!"

¡Elvis vive! ¿Qué tal comenzar nuestro mensaje anunciando que Elvis, el cantante de rock, está vivo? Eso fue lo que alguien anunció el año pasado. La persona que lo dijo estaba totalmente convencida que había visto salir a Elvis de un estudio de grabación en Nashville. También dijo que Elvis llevaba puesto un abrigo largo, botas negras, y que su apariencia física era saludable. Este testigo estaba maravillado por haber presenciado, según dijo "... un milagro. "¡Elvis vive!."

Corriendo el riesgo de que me lleguen miles de cartas de protesta de parte de quienes realmente creen que "Elvis está vivo", voy a confesar que yo no creo en esa historia. ¿Que fue lo que realmente sucedió? Presumo que este fue otro caso de identidad equivocada... el testigo simplemente vio a alguien "parecido" a Elvis.

De acuerdo a las noticias, Elvis no es la única persona muerta de la que se presume que pueda estar aún viva. Por muchos años hubo gente convencida que el Presidente Kennedy sobrevivió el ataque en Dallas y se encuentra protegido en algún hospital súper-secreto del gobierno. Quienes tengan edad suficiente quizás recuerden los rumores que decían que Adolfo Hitler estaba viviendo en una villa en las montañas de Suiza, o en Japón o Argentina.

No me extrañaría que haya personas que digan haber visto a alguien que se parece al Presidente Kennedy o incluso a Hitler. Pero yo sigo presumiendo que son casos de identidad equivocada.

Los casos de identidad equivocada son muy comunes. La Biblia menciona más de un incidente. La narración más importante para nuestro mensaje de hoy se encuentra en el capítulo seis del Evangelio de San Marcos. Aún cuando lo animo a que usted lo lea por sí mismo, a fin de ahorrar tiempo, permítame resumirlo. En la época del ministerio de Jesús, Herodes era el rey de Galilea. Como mucha gente, Herodes estaba enamorado. En circunstancias normales no hay nada de malo en que un Rey se enamore. En circunstancias normales. Pero el amor de Herodes estaba complicado por algunas circunstancias que estaban fuera de lo normal. Primero, Herodes estaba casado - casado con una Princesa cuyo padre comprensiblemente se ofendió cuando su hija fue abandonada como un zapato usado, viejo y arrojado sin misericordia a su puerta. La otra dificultad, para Herodes y su verdadero amor, un detalle casi insignificante, fue el hecho que su enamorada era su sobrina... y también su cuñada.

De más está decir que Dios tuvo una impresión negativa del doble incesto de Herodes, y así se lo hizo saber. El Señor expresó su descontento por las tristes aventuras maritales de Herodes a través de Juan el Bautista, quien directa y repetidamente condenó la relación inmoral del rey. Como consecuencia, Juan terminó siendo encerrado en una cárcel de alta seguridad.

A pesar de haber estado ciego de amor, Herodes todavía tenia suficiente visión como para ver que el Señor no aprueba a los monarcas que están en contra de sus profetas. Sabiendo que el Bautista había sido arrestado y sus comentarios silenciados, Herodes estaba contento: ya no tenía necesidad de hacer nada más, pues Juan simplemente permanecería en prisión hasta el día de su muerte... Ese era el plan de Herodes, y era un buen plan que podría haber dado resultado si no hubiera sido porque a Herodes, en el día de su cumpleaños, se le ocurrió hacer una promesa tonta y arrogante. En su equivocada escala de valores, Herodes consideraba una obligación sentimental mantener su palabra, por lo que, aún sin quererlo, ordenó que decapitaran a Juan.

Esos hechos deberían haber cerrado el capítulo de Juan el Bautista, y su historia debería haber quedado en el olvido. Pero no fue así. Poco después que el cuerpo de Juan fuera enterrado, llegaron a oídos de Herodes las historias de alguien que predicaba con autoridad... de alguien que, como Juan el Bautista, llamaba a la gente al arrepentimiento y al reino de los cielos... de alguien que era capaz de dar vista a los ciegos, de hacer caminar a los paralíticos, y de devolver la vida a los muertos. Los curiosos se preguntaban: "¿Quién es éste?" Las respuestas propuestas fueron variadas. Algunos pensaron: "Es Juan el Bautista que ha resucitado de entre los muertos", idea que seguramente habrá aumentado el sentimiento de culpa de Herodes. Otros, más seguros, sugirieron que era el profeta Elías, o algún otro profeta de tiempos antiguos, y así siguieron las conjeturas. Herodes, por su parte, estaba convencido que era Juan el Bautista que había resucitado, y que seguramente iba a continuar con sus críticas.

Ese fue un caso de identidad equivocada, pues el hombre que causaba tal revuelta no era ni Juan, ni Elías, ni ningún profeta del Antiguo Testamento. El hombre que habló con autoridad divina y realizó milagros era Jesús de Nazaret, el primo de Juan. Era comprensible que la corte de Herodes, así como otros (Mateo 16:14ss) estuvieran confundidos en cuanto a la identidad y propósito del Salvador. La gente siempre estuvo confundida con respecto a Jesús. ¿Era un sabio, o un charlatán? ¿Era amigo de la humanidad, o simplemente un fraude? Las personas se confunden. ¿Era el Cristo un maestro, o un alborotador? ¿Un salvador, o un engañador? ¿Era el redentor del mundo, o el más grande impostor de la humanidad?

¿Quién es Jesús? Herodes estaba equivocado en su opinión sobre el Señor, y a lo largo de los siglos otros han estado igualmente equivocados. ¿Quién es Jesús? Si él es el único camino para obtener el perdón de nuestros pecados y el único que lleva al cielo (y Él lo es), entonces debemos ser sabios y creer en Él. Por otro lado, si Él no es más que un increíblemente exitoso estafador, entonces debe ser inmediatamente destituido. ¿Quién es Jesús? ¿Quién cree usted que es Jesús? Yo creo que este no es el momento para más identidades equivocadas.

¿Quién es Jesús? Si le preguntara a usted lo que piensa acerca del Presidente de la Nación, o del Primer Ministro, en menos de un instante ya me estaría dando su opinión. En menos de un instante escucharía palabras de adulación y admiración, o de enojo y antagonismo, porque usted ya tiene una opinión formada sobre esas personas. Si le preguntara acerca de su suegra, o del policía que le dio un ticket, o del profesor que lo reprobó en el examen de matemáticas, o del cartero, o de su vecino, no le llevaría mucho tiempo decirme lo que piensa de ellos.

Pero la pregunta para hoy es: "¿Quién es Jesús?" Y acerca de él no podemos darnos el lujo de equivocarnos de identidad. Quiero que entienda que no le estoy preguntando qué es lo que usted piensa de él como 'maestro'. Incluso quienes tratan de ignorarlo admiten que enseñó como ningún otro hombre jamás lo ha hecho. Jesús tomó cosas simples, cosas como una perla, un hijo errante, o un forastero atento, y las rodeó con la verdad de Dios. Y lo hizo tan eficazmente, que nunca más miraremos una perla valiosa, o un hijo pródigo, o un buen samaritano, sin pensar en su mensaje. No, no le estoy preguntando qué piensa de Jesús como maestro, o médico, o filósofo. Le estoy preguntando, "¿Qué es lo que piensa usted de Jesús? ¿Es él su Salvador crucificado y resucitado?"

Cuando uno quiere saber algo acerca de una persona, cualquier persona, la mejor forma de lograrlo es hablando con los que mejor le conocen. Por lo tanto, hagamos eso con respecto a Jesús. Sí, sí, ya sé, usted está pensando, "Si queremos una respuesta honesta, no podemos hablar solamente con los amigos de Jesús." Estoy de acuerdo. Si hablamos solamente con los amigos de Jesús, no vamos a tener una respuesta equilibrada e imparcial, así que empecemos por hablar con los enemigos de Jesús, por ejemplo, los fariseos, pues ellos siempre encontraron faltas en lo que Jesús dijo o hizo. Preguntémosles: 'Ya que ustedes son los pilares de la comunidad, quisiéramos que nos digan cuál es su mayor crítica de Jesús. La respuesta es rápida: "Ese hombre se juntó con pecadores". ¿Y ese es el mejor argumento que tienen? ¿Jesús asociado con pecadores? ¡Gracias a Dios que lo hizo! Si Jesús no se hubiera asociado con pecadores; si no se hubiera ofrecido como rescate y obtenido la redención para nosotros, ¿qué nos hubiera sucedido? Pero, espere, los fariseos aún no terminaron. Cuando se reunieron al pie de la cruz, retaron a Jesús diciéndole: "Jesús, tú has salvado a otros, ¿por qué no te salvas a ti mismo?" Nadie puede negarlo, si Jesús se hubiera bajado de la cruz y se hubiera ido, su misión de rescatar a la humanidad del pecado, la muerte y el diablo no se hubiera cumplido, y nosotros permaneceríamos inmersos en nuestro pecado.

¿A quien más deberíamos preguntar? Jesús tuvo más que suficientes enemigos como para escoger. Ahí, ahí esta Caifás, el "sumo sacerdote" del Sanedrín. Caifás, probablemente más que ninguna persona, fue responsable por la crucifixión de Jesús. Le preguntamos a Caifás: ¿Quién piensa usted que es Jesús? Caifás responde: "Jesús dijo que Él era el Hijo de Dios. Él blasfemó". (Mateo 26:65) Efectivamente, si esas palabras hubieran salido de la boca de cualquier mortal, habrían sido una blasfemia. Pero cuando Jesús lo dice, está diciendo la verdad. Jesús hizo cosas que sólo Dios puede hacer; a él se le asignaron nombres que sólo Dios merece; él tiene el poder y la autoridad que sólo Dios puede dar. Hablando del ministerio de Jesús, Pedro confesó: "Jesús, tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente." (Mateo 16:16) Y porque Jesús es el Hijo de Dios, fue capaz de vivir una vida perfecta, resistir tentaciones, cumplir con las leyes, y dar su vida como precio de rescate por nuestra redención.

¿Quién es Jesús? ¿Usted qué piensa? Pregúntele a Poncio Pilato, el procurador romano que presidió el juicio del Salvador. Él le dirá: "Jesús es una persona en quien no encontré falta." (Juan 19:4) Pregúntele a Judas, quien traicionó a Jesús con un beso: "Judas, ¿qué piensas de Jesús?" La conciencia sucia del discípulo confesará: "la sangre de Jesús es inocente". Por algo fue que terminó ahorcándose... ¿Puede usted creerlo? Ambos, el juez y el traidor de Jesús, los que más ganarían degradando y difamando a Jesús, lo declararon libre de culpa, inocente de ninguna falta. Y así fue. Jesús, el único hombre inocente que existió en este mundo, fue sentenciado a muerte para que nosotros, los verdaderos culpables, podamos ser perdonados de nuestros pensamientos, palabras y acciones pecaminosas.

¿Quién es Jesús? ¿Usted qué piensa? No confundamos identidades cuando se trata de Jesús. Pregúntele al centurión que presenció la crucifixión. Cuando Pilato pronunció la sentencia, el centurión debía asegurarse que el mandato del gobernador fuera cumplido. El centurión había ordenado que la cruz fuera puesta en la espalda sangrante de Jesús; luego se había asegurado que los clavos fueran incrustados debidamente y que la espada atravesara a Jesús por el costado. Permítame preguntarle: "Centurión, usted estuvo allí; usted vio morir a Jesús y escuchó lo que él dijo. Díganos: ¿Quién es Jesús? ¿Usted qué piensa?" Escuche cuidadosamente lo que este endurecido soldado dice: "Verdaderamente, este hombre era el Hijo de Dios" (Mateo 27:54).
Ha escuchado las concordancias de los enemigos de Jesús. Ellos dicen a una sola voz: "Jesús fue inocente de toda falta; el único cargo por el cual puede ser acusado es el de amar a los pecadores."

¿Quién es Jesús? ¿Usted qué piensa? Hasta ahora hemos hablado con los enemigos de Jesús, así que ahora escuchemos a sus amigos. Cuando el hacha decapitó a Juan el Bautista, el profeta murió convencido de la confesión que había hecho en el río Jordán, cuando dijo: "Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29).

Tomás, el discípulo que dudó, como la mayoría de la humanidad no pudo creer que Jesús había conquistado la muerte. Pero cuando fue confrontado por el Cristo resucitado y tuvo la oportunidad de ver las marcas de los clavos en las manos de Jesús y de poner sus dedos en su costado lacerado por la lanza, no pudo menos que confesar: "Mi Señor y mi Dios" (Juan 20:28).
Saulo, quien una vez tratara de apagar las llamas de la fe persiguiendo y matando a los cristianos, dijo: "Este mensaje es digno de todo crédito y merece ser aceptado por todos: que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero" (1 Timoteo 1:15). Los ángeles del cielo dicen que Jesús había venido a ser nuestro "Salvador, Cristo el Señor" (Lucas 2:11), pero si usted no quiere oír a los ángeles del cielo, escuche lo que los demonios del infierno gritan con fuerza: "...Jesús de Nazaret, ¿has venido a destruirnos? Yo te conozco y sé que eres el Santo de Dios" (Lucas 4:34).

Amigos y enemigos, ángeles y demonios, todos han compartido lo que piensan del Salvador. Pero todavía hay una ultima voz que necesita ser oída: la voz de Dios. Pregúntele al Padre en el cielo: "¿Quién es Jesús? ¿Tú qué piensas de él?" En respuesta, su voz resuena desde el cielo diciendo: "Este es mi Hijo amado, a quien he elegido; escúchenlo" (Mateo 17:5).

En este mensaje hemos dedicado gran parte del tiempo compartiendo las opiniones de quienes rechazaron a Jesús, y también las de quienes lo amaron. Ninguno de ellos está más entre nosotros; sus vidas ya se terminaron, sus carreras, para bien o para mal, ya fueron corridas. Pero usted y yo estamos todavía aquí, por lo que sólo queda por hacer una pregunta: "¿Qué es lo que usted piensa de Jesús? ¿Quién es él para usted?"

Estando aquí frente al micrófono reconozco que entre ustedes hay algunos que están escuchando la historia de la salvación de Jesús por primera vez. Hay otros que después de escuchar este mensaje, nunca más serán animados a la salvación. A todos ustedes les quiero decir que Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo con el único propósito de salvarles. Para salvarle a usted fue que Jesús resistió las tentaciones del diablo; para salvarle a usted fue que cumplió las leyes de Dios que nosotros quebrantamos; para salvarle a usted fue que se adueñó de nuestros pecados; para salvarle a usted murió en la cruz del Calvario. Y para demostrar a un mundo incrédulo que había cumplido con su propósito, al tercer día salió de la tumba. Jesús vive, y quiere que usted también viva. El Espíritu Santo llama a las personas a la fe. Él no quiere que nos confundamos de identidad con respecto a Jesucristo. Él quiere que usted lo conozca, y que crea en él como Salvador y Señor de su vida.

Cuando Thomas Jefferson era Vicepresidente de los Estados Unidos, entró a un elegante hotel en Baltimore vestido con su ropa de granjero, sucia por haber estado trabajando, y pidió una habitación. El gerente, al ver cómo estaba vestido, lo ignoró. Unos pocos minutos después, alguien le dijo al gerente que se había equivocado en la identidad del hombre, y que acababa de ignorar al vicepresidente de los Estados Unidos. Inmediatamente, el gerente envió a un ayudante a buscar a Jefferson y ofrecerle no sólo una habitación, sino también todo lo demás que deseara. Después de escuchar al empleado de hotel, Jefferson, le contestó: "Dígale al gerente que aprecio sus buenas intenciones, pero si no tiene una habitación para un granjero polvoriento, tampoco tiene para el vicepresidente." Identidad equivocada.

¿Quién es Jesús? ¿Usted quién cree que es? Jesús es mucho más que cualquier presidente, líder, profesor, científico, pastor, o familiar suyo. ¿Quién es Jesús para usted? Es mi oración y deseo que usted no cuestione la identidad de Jesús, y no dude ni niegue su sacrificio o resurrección. El niño de Belén, el Cristo de la cruz, el Salvador de la tumba vacía, es el único que puede corregir las desastrosas decisiones de la humanidad, nuestros odios, tonterías, errores, y pecados. Él es el único que puede borrarlos y sustituirlos con la gracia y salvación que compró con su propia sangre.

¿Quién es Jesús? ¿Quién es él para usted? Que por el poder del Espíritu Santo pueda usted unirse a Pedro y decir: "¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva" (1 Pedro 1:3). Amén.
Rev. Dr. Ken Klaus

¿Cuál es su valor?

¡La sabiduría vale más que los rubíes! El topacio de Etiopía no se le iguala, ni es posible comprarla con oro puro. Job 28:18b-19

Uno de los programas de TV que más disfruto es en el que un grupo de expertos tasa las antigüedades que los participantes traen al programa. Me gusta observar las expresiones de sus rostros mientras que el experto les diga el valor de su posesión.

Cuanto más alto el valor, más grande es la emoción. Pero cuando ocurre lo contrario, y descubren que el recuerdo de familia que con tanto cariño conservaron durante tanto tiempo no vale nada, la desilusión también es muy grande.

"No vale nada", NO fue lo que los tasadores le dijeron a una señora por las cuatro piezas talladas en jade que había llevado al programa. Dichas piezas, que su padre había comprado en China antes de la Segunda Guerra Mundial, fueron avaluadas en más de un millón de dólares, algo que nunca antes había sucedido en dicho programa de televisión.

Es probable que la belleza de las piezas fuera espectacular, y que el trabajo de los artesanos haya sido realmente intenso, pero: ¿un millón de dólares por cuatro piezas?

A veces en muy difícil descubrir el verdadero valor de una cosa. Por ejemplo, el Niño de Belén en el pesebre. ¿Cuánto cree que vale? Según leemos en la Biblia, las autoridades religiosas de su época no lo valoraban para nada. Poncio Pilato pensó que su carrera política era más importante que la vida de él, y hasta Judas, uno de sus amigos, consideró que su Maestro valía... ¿cuánto?... treinta piezas de plata.

No siempre es posible saber cuánto vale algo o alguien. Es mi oración que cuando ustedes miren a Jesús, vean a la Persona de más valor para sus vidas.

¿Cuál fue el valor de Jesús? No lo sé... ¿Cuánto vale una persona que da voluntariamente su vida para que usted pueda vivir? ¿Cuánto vale una persona que le amó tanto que dedicó toda su vida como sacrificio para rescatarle de la culpa de sus pecados, de la muerte, y del diablo?

¿Cuánto vale Jesús? "¡Todo!" Y aún 'todo' es un precio muy pequeño.

ORACIÓN: Querido Señor Jesús, gracias por amarme tanto como para entregarte en mi lugar. Ayúdame a estar siempre agradecido por tu misericordia. En tu nombre. Amén.